>>THE CLOUD<<LA NUBE>>
un dios una humanidad una religión muchos profetas…
Fatima Ebrahim Munshi dixit
¡Pero yo soy el dueño de mí mismo, el capitán de mi alma!
Invictus, William Ernest Henley (1849–1903)
Lo que viene a continuación sería la versión en hipertexto de lo que un tal @b€n@z€r Guti€rr€z @lvar€z (nos referimos a él como @Ben en lo que sigue del texto), de edad indeterminada, de situación divorciado, pellizcó del hilado de imágenes que tenía al frente al momento que visualizaba ciertos episodios inconexos de su vida. Esto ocurrió un domingo en la tarde cualquiera en la ciudad de Lima, Perú, hacia mediados de este siglo.
_______________________________________________________________________________________________
<<<Emergencia>>>
Desperté con el ladrido del flash instantáneo y, confundido por la rugiente luz, inmediatamente me incorporé e intenté condensar mis ideas, me dispuse a pensar claro. Dentro de una nebulosa de recuerdos pude rescatar algunas partículas:
un dato en plumón garabateado sobre un vidrio limpio y opaco>
un trasero de neón plano y frío>
una placa metálica, oxidada y deformada, con un nombre muy borroso inscrito en ella>
Di vueltas alrededor de los objetos de metal y neón, del óxido y las huellas de plumón sobre el vidrio. Nada aportaba sentido. Pero, finalmente, después de revolotear alrededor de las imágenes, me di cuenta de que el hilo común en la historia no eran los objetos congelados y luminosos que recordaba, sino la proyección de estos, su sombra.
De pronto, llovieron las estrellas encerándolo todo con la luz que en mi memoria surgía como un vómito de lumbre a la espalda de su nombre.
>Ella era todas esas cosas que veía y era nada, era su sombra>
>Ella, ella se repetía, ella era una ínfima rama de memoria radicada en los confines sintéticos de mi cerebelo abriéndose como ramilletes que crecían y despedían aun más ramilletes>
Un nombre manifiesto tembló en la larga concesión inconexa de imágenes fulgurantes>
>3Lena@body
>3Lena@body
El caleidoscopio de ramas bullentes se abandonó en humeantes vapores coloridos que se condensaron en pompas de imágenes. Tres escenas me marcaron la pauta del pensamiento.
->Primero, pude rescatar la escena en que yo soy un tercero haciendo el amor con una 3Lena@body, donde la imagen se construye a partir de barras verdosas y anchas idénticas a las de un video-juego de inicios de los años ochenta. En el movimiento capturado ella es una figura acuosa apoyada sobre los cojines que sacude las ancas y agita el cuello como una gallina descabezada.
->Segundo, provino una escena en el consultorio del ginecólogo )xmalgin*(, un blancón simiesco con sonrisa burlona y guantes de plástico anchos color aguamarina. El olor a desinfectante era insoportable y toda la acción ocurría en un leve fast forward a 1.15x en tomas lejanas e inestables con tonos de color lavados por el deterioro e irrupciones distorsionadas de trompas de estrellas en blanco-negro y, a veces, en color, como en las cintas muy usadas de VHS.
->Finalmente, se iluminó todo con un destello blanco y se reveló la escena del parto en una habitación de mayólica crema, en High Definition-1040, como si la memoria hubiera sido capturada con una cámara digital Canon o Nikon o Sony de la primera década del siglo veintinuno.
EL CASO DE 2BEN
El recuerdo final invadió por completo el campo visual de @ben@zer (editado en hipertexto bajo el alias @Ben) como un flash químico de una cámara fotográfica del siglo diecinueve. Fue así como pudo visualizar en el recuerdo de ella algo completamente distinto a la imagen metálica y vaga de las grabaciones anteriores. El cuerpo de @Ben se crispó y gruesas gotas de sudor brotaron de su frente. Sintió un miedo visceral que no parecía tener un origen preciso y la conciencia de ello le produjo un miedo más intenso aún. Se había acostumbrado a poder concatenar cualquier origen memorial con su eventual consecuencia sensorial. Pero ahora se enfrentaba por primera vez en mucho tiempo a una conexión desnuda, impredecible, con su pasado. De toda la cadena de hipertexto que serpenteaba cruda frente a sus ojos, lo que más resaltaba en su frente era el nombre titilante de 3Lena@body en bold rojo fulgurante como una advertencia. Pero las explosiones que lo invadían eran demasiado intensas y distintas. Llegó a dudar de la autenticidad de lo que sentía. Se trataba de un sueño fantasioso o de un recuerdo?
Quiso averiguar, a pesar de que amasar memorias crudas e inconexas fuera un ejercicio psicológico de cuidado. No le importó arriesgarse a abandonar el confort de la realidad y prefirió zambullirse y explorar momentáneamente sus recuerdos de esa mujer. Empezó por configurar a la mujer olvidada (o imaginada) que había invadido sus recuerdos como una anécdota de tiempos legendarios. Dibujó en su conciencia el cuerpo completo de esa rubia repleta de vida y a punto de dar a luz a un ser que juraría nunca había visto hasta entonces, pero con el cual se sentía inexplicablemente identificado. Cuando evocó al niño siendo levantado en brazos y siéndole entregado, rescató un sentimiento de pertenencia idéntico al que experimentaba cuando se conectaba con la Nube. Sintió cómo él y aquel ser le produjeron la sensación de ser ambos uno solo en aquella última escena, al final, y dicha sensación de unión absoluta lo apavoró. Se desesperó un poco por la incertidumbre que le produjo la escena y esa desesperación empezó a ahogarlo. A manotazos desconectó completamente su memoria de largo plazo, alejándose del peligro de cualquier tromba de memorias sin procesar que pudiera invadirlo, y se abandonó al universo inmediato de su memoria operativa. @Ben se sintió aliviado al notar cómo, ya con su memoria desconectada, quedaban atrás las preocupaciones y su ser se sumergía en una actividad mínima, enfocada en el momento.
Le pareció que, para poder procesar el significado de aquellos recuerdos sueltos, le era imprescindible comprender los orígenes de aquellas imágenes, sobre todo de cómo se relacionaban con el nombre 3Lena@body, que en la vida real pertenecía a una subrutina, una <SPB> o Special Purpose Being cuya localización mal recordaba y cuya encarnación física no se parecía en nada a la mujer resucitada en sus recuerdos. Necesitaba conectarse a la Nube y acceder a sus archivos totalitarios para desentrañar este misterio. Lo más probable es que no fuera nada, un hipo psiconeurológico, pero necesitaba confirmarlo. De lo contrario, guardaría un terror sin explicación que, poco a poco, carcomería su mente hasta convertir vastas porciones de ella en trastos inservibles y fragmentados de miedos y angustias. Y ahí, se vería forzado a abandonar el mundo y exiliarse en la nube hasta que pudiese reformatearse y unificarse nuevamente, volver a ser él, aunque bajo una configuración distinta.
Se sentía mejor ahora, con sus recuerdos desconectados. Pronto mejoraría del todo, y podría luego reemprender su esfuerzo de auto-comprensión. En realidad, los afloramientos memoriales -o tal vez fantasías- no eran novedad para @Ben. Todos los días, en algún momento, la interrelación entre su cuerpo y la nube producía bolsones de recuerdos innecesarios que era imprescindible filtrar, reprocesar y eliminar. Algunas veces, las ramas del inconsciente local recogían y guardaban estas imágenes y pasaban días, años, hasta décadas ocultas en los recovecos de su cerebro. Hasta que, cuando por fin se producía algún desajuste importante e inesperado en su conexión con la nube, dichas memorias manaban como globos de gas liberados dentro del océano y llegaban a la superficie de su consciente listas para ser reventadas y olvidadas por siempre.
Conectó su memoria y volvió a ser él. No era racional sentir pánico. De un millón de recuerdos, tal vez uno o dos tuvieran alguna relevancia y merecieran mayor exploración, como cuando accidentalmente recordó que le había prestado una colección de filmes ecuatorianos de los setenta a un compañero de clases hacía once años. Casualmente, aquella historia también estaba relacionada con una 3Lena@body, aunque fuese un elemento muy colateral.
La decisión de inmiscuirse en aquella ocurrencia menor y localizar a su antiguo amigo y la colección perdida de filmes le permitió aquella vez engarzar la anécdota ínfima con una importantísima secuencia completa de su pasado que había sido tendenciosamente recalculada y reinterpretada por manipulación externa. En medio de su nube de memorias había flotado por años un quiste independizado y deleteado sin rastro de su conciencia.
Fue después de una investigación exhaustiva y con mucho apoyo profesional que descubrió que en el embrollo de las películas ecuatorianas se ocultaba el registro del crimen de 2Ben@film, una conciencia de propósito especial (SPB – special purpose being en el jargon intellectual de la época) que había figurado a su nombre hasta hacía diez años y luego, misteriosamente, había desaparecido de sus archivos de propiedad. 2Ben@film era una versión simplificada de sí mismo ajustada para permanecer eternamente a sus veinte cinco años y vinculada con una subrutina de administración de empresas de rango mediano.
El SPB estaba encargado de las actividades de gerencia de su negocio de medios veinte años atrás y se suponía que entre @Ben y 2Ben@film debía mantenerse un contacto virtual involuntario radial subconsciente que lo actualizase del andamiento de sus negocios. No obstante, aquel contacto había cesado sin que lo hubiera notado, permaneciendo simulado en modalidad automática y engañando a sus auditores virtuales. Ello había comenzado doce años atrás, incluso antes de la fecha en que 2Ben@film obtuviera su certificado de independencia y encarnación. En otras palabras, 2Ben había dejado de ser, ante la ley, un ser de propósito especial y había pasado a ser un ciudadano considerado como ser humano. Pero, antes de eso, ya había interrumpido las comunicaciones con @Ben, su encarnador.
Para @Ben descubrir que un ser con su aspecto y personalidad se había estado paseando hacía más de diez años por las barrosas calles de Iquitos, actuando como él, empleando su nombre y apellido y aprovechándose de sus bienes y dinero, lo encolerizó sobremanera. En aquella oportunidad decidió actuar rápida y fulminantemente y disponer de los más amplios recursos. Reunió todas las capacidades y activos contenidos en su nube y contrató al mejor bufete de abogados en casos de seres de propósito especial rebelados.
El asunto al inicio fue bastante complicado, porque gran parte de los expedientes que quiso revisar habían sido protegidos a nivel genérico como secretos en un Tribunal de Ética de Pucallpa. Requirió, inclusive, asistencia de autoridades amigas y el apoyo de un equipo de seguridad cibernética entrenado en Turing detection activities. Finalmente, el Tribunal de Ética liberó los expedientes de la encarnación de 2Ben@film. La fiscalía presentó un caso contundente, con la ayuda de una revisión completa que llegó a niveles del Tribunal Singular.
El día de la audiencia en el Tribunal Singular, @Ben pudo enfrentarse conciencia a conciencia con su repugnante alter-ego. Pronto quedó claro en la sala que 2Ben@film había aprovechado una distracción de su engendrador para eliminar un capítulo completo de su conciencia y así poder aplicar a los Tribunales de Ciudadanía solicitando su independización sin contar con la autorización de @Ben, su engendrador. Claro que independizarse era perfectamente admisible, siempre con el conocimiento y visto bueno del engendrador. El no haberlo hecho acarreaba una considerable multa y la necesidad de aplicar un Turing Test completo. De no pasarlo 2Ben, su destino final quedaría a decisión de su engendrador, quien podría optar por su cese completo (el equivalente a una pena de muerte con ejecución judicial) o por su cese ciudadano con reincorporación como ser de propósito especial bajo su tutelaje. Así que antes de pasar a otros asuntos igual de graves, como el robo de identidad y de bienes activos, 2Ben@film debió someterse a un Turing.
@Ben exploró en su memoria la imagen del pizarrón de luz donde brillaba la definición clásica del Turing Test. La habían repasado él y sus abogados durante una larga noche previa a la última audiencia.
A human judge engages in a natural language conversation with one human and one machine, each of which tries to appear human. All participants are separated from one another. If the judge cannot reliably tell the machine from the human, the machine is said to have passed the test.
El Turing Test completo lo realizó la autoridad competente (la policía Turing, una dependencia de la OCIA Organización de las Naciones Unidas para el control de las Inteligencias Artificiales) con oficinas centrales en Ginebra, Suiza, y con sucursales peruanas en Lima, Ica, Arequipa y Trujillo). La interrogación se aplicaba sobre la base del test clásico desarrollado 100 años antes por Alan Turing. Cualquier ser de propósito especial que consiguiera aprobar el Turing test podía apelar ante el Tribunal de Ética y conseguir una confirmación de su certificado de ciudadanía independiente. Incluso, la jurisprudencia podría establecer casos particulares en los cuales la desafiliación mental incluía el concepto de herencia por desintegración de unidad, principio legal aplicable al derecho sucesorio. De tal forma que, si 2Ben@film pasaba el test, podría apelar al Tribunal por la restitución de los activos que ya figuraban a su nombre, e incluso activos adicionales pertenecientes a @Ben, bajo la figura de adelanto de herencia por independización.
A 2Ben le fue muy bien en la fase inicial del test. Aquel día en el tribunal, desde su conexión a la nube, presente virtualmente en la sala, luego de la audiencia, @Ben gritó furioso. Era evidente que 2Ben completaría las demás fases del test satisfactoriamente. Después del exabrupto, sobrevino un silencio y @Ben sintió cómo todas las miradas se depositaron en él. Fue advertido por seguridad. De repetir su comportamiento, sería desconectado de la sala virtual y tendría que asistir a las pruebas en play-back, con 5 segundos de delay y sin la posibilidad de interactuar con el Tribunal. Callado y humillado frente a los tribunos que observaban la prueba, pudo ver el rostro de 2Ben y cómo, en medio de dos acertijos correctamente respondidos, volteó y lo miró con esos ojos idénticos a los suyos, y le sonrió pícaramente con esa boca idéntica a la suya.
Ante la perspectiva de perder más bienes y de ver a 2Ben libre en las calles, @Ben redobló el celo. Aquella tarde después de las pruebas, decidió que arriesgaría sus recursos y reputación con tal de hundir a su antiguo dependiente antes de que se emitiera el certificado renovado y de que iniciase los trámites de la apelación. Se reunió con varios testigos y pagó carísimo por sofisticadísimos SPB, los agentes 3@ben y 4@ben, a quienes envió aquella misma noche de espías a Iquitos y Pucallpa con el objetivo de profundizar la investigación mucho más allá de lo que la policía convencional era capaz.
En la madrugada del día siguiente, la conciencia de @Ben fue alertada. Un mensaje de 3@ben daba cuenta de los nuevos hallazgos tras una noche de pericias. Entre los dos agentes habían conseguido intervenir seis servidores encriptados y dar con varias pistas que alteraban radicalmente el panorama. Lo de 2Ben@film había sido una argucia. Decidió, entonces, comunicarse con la policía de inmediato. En una operación conjunta entre las fuerzas especiales alertadas y el equipo de sus contratistas, cayó en una casona derruida de Iquitos, cerca del barrio de la Isla, una banda de falsos engendradores. Aparecieron en los medios los rostros de @llman Kh8n, ingeniero foto_genético, Elisa G#rd#n, neuróloga especializada en inteligencias artificiales de estado intermedio y los de otros cuatro sujetos más, simples operativos.
Dentro de la vivienda, los efectivos policiales hallaron millones de soles en equipos de última tecnología que simulaban una gran nube de conciencias paralelas, unificadas al margen de la ley. En aquella gran nube, los criminales habían conseguido capturar a varios SPBs y, mediante un complicado algoritmo de replicación de conciencia, lograron ascenderlos a grados autonómicos suficientes como para impulsarlos a solicitar su independización. Este proceso era apoyado por un sofisticado sistema que cortaba el cordón umbilical virtual entre engendrador y engendrado. Si bien los SPBs accedían a la ciudadanía y, en caso fueran descubiertos por sus antiguos engendradores eran capaces de superar los Tests de Turing en sus versiones clásicas y heterodoxas, las investigaciones presentadas al Tribunal demostraron que debía mantenerse algún tipo de vínculo de dependencia, pues la banda conseguía recaudar los activos de los SPBs liberados, quienes continuaban como dependientes de ellos bajo la amenaza constante de ser eliminados de la nube central donde sus conciencias se habían depositado.
Sobre los miembros de la banda, Los Engendradores de la Selva, todos recibieron como sentencia la interrupción de sus conciencias por 45 años y debieron pagar cuantiosas reparaciones civiles. 2Ben@film y el resto de conciencias pasaron a investigación luego, pues a pesar de que todas fueron sometidas a Pruebas de Turing más estrictas, el Tribunal admitió un pedido de la fiscalía soportado por uno de los abogados de @Ben: se aplicarían pruebas bajo los principios de una teoría aún no completamente aceptada y conocida como PTRC (Prueba de Turing Relativo Cualitativa). Aquella prueba, que dejaba un espacio para lo que su creador llamaba de evaluación subjetiva, le abrió una puerta a la fiscalía que la defensa no consiguió cerrar. Las discusiones dejaron de centrarse en las pruebas clásicas, que descartaban la no humanidad del evaluado. Ahora, la prueba se centraba en descartar el que fuese una inteligencia artificial. En vez de administrar evaluaciones que se concentraran en las similitudes entre un humano y un ser independiente artificial engendrado, las evaluaciones se concentraban en las diferencias.
La investigación y los tests que se dieron a continuación atrajeron la atención de los principales medios y @Ben se tornó, durante algunos días, en una pequeña celebridad, sobre todo cuando en una de las sesiones del Tribunal se determinó un fallo que algunos medios especializados en derecho llamaron de histórico. Otros medios, ligados a instituciones que abogaban por los derechos universales de las conciencias independizadas, protestaron y criticaron duramente a los jueces del Tribunal por lo que, en sus palabras, era un abuso flagrante de los derechos adquiridos por aquellos que se saben de conciencias independientes y que tienen derecho, además de a la vida, a su libre albedrío.
Lo que el Tribunal falló fue que, a pesar de 2Ben@film haber adquirido el grado de ciudadano y de haber demostrado en un Test de Turing Clásico las capacidades de ser un ciudadano libre, al haber adquirido tales condiciones mediante un proceso fraudulento y al existir duda razonable sobre su real autonomía por haber continuado como dependiente de una red criminal, entonces la única manera de obtener su autonomía era despejando completamente toda duda razonable. Ello incluía aprobar cualquier test de Turing, por heterodoxo y cuestionable que fuera, aunque dicha prueba en sí produjese falsos negativos entre seres humanos confirmados. Por primera vez en la historia, una conciencia de propósito especial independizada podría ser restituida a su engendrador. Por primera vez en la historia, se le negaba su libertad a un SPB emancipado que había aprobado los Tests de Turing clásicos.
Ben recibió una reparación civil del estado y recuperó todos los bienes a nombre de 2Ben@film. Además, quedaron a su nombre todas las conciencias de propósito especial desarrolladas por la banda, y entre ellas una tal 3Lena@body, de quien ya se había olvidado y cuyo recuerdo también había surgido esta mañana entre las burbujas.
Pero ya había gastado suficiente tiempo con esos recuerdos. 2Ben dormía el sueño de los justos en los confines del backup de sus SPBs desactivados, lo mismo que 3Lena y el resto de SPBs que recibiera como recompensa al concluir el proceso judicial. Antes de regresar a los temas que lo concernían el día de hoy, @Ben evocó la voz suave y galante del abogado defensor, quien luego declararía a los medios que el fin de la libertad había llegado. Se paró frente al tribunal, sereno, y enfrentó a todas las conciencias como un gran ojo que irradiaba una especie de fuerza moral. Era evidente, por el tono de su voz, que pensaba en términos maniqueos, que se declaraba él mismo como mensajero de la verdad.
Lo que el honorable Tribunal está a punto de fallar hoy podría cambiar fundamentalmente las bases de la libertad tal como la conocemos. Recuerden que esto es más que un juicio sobre propiedades inmuebles y apropiación ilícita. Estamos a punto de fallar sobre la libertad de unas conciencias que han representado de manera articulada y convincente su deseo de vivir en pleno derecho, de pagar por sus responsabilidades y, una vez habiéndolo hecho, desean continuar con sus vidas independientemente de los designios de otros, por el bien de la sociedad y en su beneficio propio. De negarles este derecho, qué impedirá que en el futuro se nos aplique a nosotros mismos, quienes hemos sido engendrados como seres humanos con plenos derechos desde el útero de nuestras madres? Si lo único que nos separa es la arbitrariedad de un útero, cómo podremos defendernos cuando el útero tampoco constituya una diferencia? Quién regulará la libertad? Qué principios empleará? Señores, lo que está a punto de pasar aquí, como les digo, puede alterar el rumbo de la historia.
Recordó cómo al día siguiente, dentro de los artículos que comentaban el resultado del juicio, se mofaban del discurso de cierre del abogado, a quien los medios conservadores llamaron de agitador.
3LENA
La voz cansada del abogado lo abandonó. El viaje a través de aquella trompa de recuerdos le había costado unos minutos y demasiada energía. Le pareció que los tres recuerdos que había anotado esa mañana estaban relacionados de alguna forma con lo que acababa de evocar. Para empezar, los tres estaban enlazados por un eje central. Se trataba de la misma mujer en todas las escenas, aunque la mala calidad de los recuerdos no permitiera afirmarlo categóricamente. Continuando, existía una secuencia temporal y lógica: sexo, embarazo y alumbramiento. Finalmente, existía una contextualización histórica: no se trataba de una fantasía almacenada erróneamente. En la última escena, toda frialdad atribuible a una invención se disipaba en un fervor terrorífico. Aquello tenía que haber sucedido. Una imagen sensorial tan vívida como aquella no podía inventarse. Al menos no con la tecnología disponible. Para confirmar su hipótesis, realizó un cálculo mental apoyado en un aplicativo de su nube y determinó que la probabilidad de que se tratase de un falso recuerdo era de uno en diez y siete millones.
Decidió entonces que era importante revisar más en detalle aquella burbuja. No se puso de pie ni adoptó una expresión distinta ni dispuso sus extremidades en otra posición diferente. Permaneció exactamente igual a como estaba al momento previo a convocar a la nube. Sabía de otros que adoptaban posturas predeterminadas al momento de entrar en contacto. Algunos, lo hacían de rodillas y con la manos unidas, como rezando. Otros, se arrojaban al piso y boca abajo murmuraban textos memorizados. También, existían los que adoptaban posturas como las de la flor de loto, simulando los grados de concentración alcanzados por los yoguis. Había escuchado, leído o visualizado que aquellas posiciones decididas de antemano ayudaban en la concentración y minimizaban el riesgo de burbujas. Tal vez sería bueno explorar ello en el futuro e hizo una nota mental que se estiró como un pelo de luz hacia la nube y fue absorbida en su calendario de tareas.
Tuvo a la nube frente a sí. De lejos, era una masa colorida de gas incandescente que flotaba a su alrededor como un caldero de huevos reventados de yemas fosforescentes. De cerca, la nube era tan distinta como lo es una nítida orquídea contemplada fijamente y separada focalmente del bosque confuso por donde crecen. La nube cercana era un sin fin de libretas apiladas con anotaciones, imágenes y rostros estructurados como rollos de cabello rebobinados en inmensas columnas corintias y en su conjunción milimétrica y ensayada componían el concierto interminable de su ser proyectado: decenas de millones de procesos y recuerdos que constituían fracciones de su ser externo, prontas para integrarse en un gran ser, el @Ben totalitario y completo.
Y ocurrió tal como siempre. La nube lo abrazó fantasmalmente e innumerables rayos de luz se desenrollaron de ella para unirse a los que emergieron de todo su cuerpo como bracillos impacientes escapando de una semilla de habichuela. Algo lo hizo optar por el acoplamiento completo. En vez de una conexión indirecta que lo mantuviese separado de la nube, decidió que se internaría completamente en su yo extendido. Era un proceso tardado de acoplamiento que no podía interrumpirse una vez iniciado, pero también le permitiría un acceso completo a su memoria para poder revisar en detalle este hecho que había surgido en su recuerdo de manera sorpresiva, como un tajo profundo en una pared de hielo. Lo invadieron las hebras como racimos de raíces y se sintió suspendido en el infinito de su vasto ser completo. Unido a la nube, fue consciente inmediatamente de todas sus capacidades, infinitamente más vastas que las que contenía su cuerpo individual, y accedió a todos sus recuerdos al mismo tiempo, a todas sus capacidades analíticas y espirituales, a todas sus conciencias, y a todas las manifestaciones y actividades de ella, incluyendo las de los seres de propósito especial que dependían de su conciencia.
La suma de todos los tiempos paralelos de sus múltiples conciencias convergieron con la fuerza de mil años vividos de inmediato desde las planicies heladas de la Antártida hasta los raspados muelles de Shanghai y las penumbrosas montañas de Galicia, proyectándose hacia cientos de satélites y estaciones que orbitan todos los planetas y lunas del sistema solar derramando mares de radiación electromagnética: su música en ritmo constante circulando por el universo. La solidez de su inteligencia se proyectó como la mirada de un ojo de diez mil soles. Si hubiera tenido ganas de analizarse en ese momento, hubiera podido pasarse horas contemplando la diferencia diametral entre el @Ben contenido en su cuerpo físico y el @Ben adherido a la nube, aquel vasto y radial campamento de memorias y aplicativos orgánicos que constituían su personalidad extendida, así como todas las manifestaciones menores y simultáneas de aquella conciencia reunida. De pronto, se sintió no tanto como una persona, sino como una nación, una colección de @Bens reunidos en torno a un inmenso colectivo. Y de todos aquellos puntitos en el cielo, conseguía distinguir a su yo extendido, la manifestación comunitaria de todas aquellas fuerzas reunidas.
@Ben navegó a través de sus aplicativos convertido en un diminuto sí mismo contenido dentro de su yo completo. Decidió que se llamaría, a partir de ahora, @Ben-minor. Y supo que aquel era el nombre que asumía siempre que se conectaba y que, convenientemente, olvidaba al cabo del acoplamiento para reforzar la sensación de bienestar y plenitud que era necesaria para llevar una existencia psicológicamente estable mientras se estuviere separado de la nube. Analizó su ser extendido y reparó conque que había pasado seis años sin un acoplamiento completo y ello sorprendió a su Mini-Yo. Su Yo extendido le recomendó que procediera a finalizar el acoplamiento completo escogido. Aparentemente, una falla había anulado las advertencias automáticas de acoplamiento y había acumulado una larga fila de errores. Entre ellos, muchas burbujas memoriales que habían poblado su yo físico y progresivamente minado sus capacidades funcionales. Habría sido la burbuja de aquella mujer una advertencia inconsciente? Tal vez el acoplamiento sexual que había recordado fuese una manifestación consciente de un deseo inconsciente de acoplarse, algo así como un post-it surgido de los confines oscuros de su interior para advertirle de la necesidad de unirse nuevamente con la nube.
Exploró y descubrió una nueva forma de incorporar el acoplamiento a su subconsciente. A partir de ahora, minúsculas manecillas de luz emergerían imperceptiblemente de su cerebelo y producirían una aureola de pequeñas cirrus en vez de una gran masa de una enorme cúmulo-nimbus absorbente. En vez de un encuentro brutal con su yo extendido, cada dos semanas completaría su comunicación de manera secuencial y continuada, transmitiendo pequeñas redes de información de manera constante que lo mantendrían unido con la nube de manera subconsciente. Rápidamente incorporó dicha modalidad en su cajón de herramientas de acoplamiento y la seleccionó como preferida.
Ya tranquilo y en pleno ejercicio de sus poderes, decidió concentrarse en identificar las fuentes de esos recuerdos. Se sumergió en la poza de su memoria y navegó por miles de años de historia hasta que dio con un capítulo olvidado e ingresó por un tubo de su conciencia que lo remontó a hacía treinta años, cuando aún podía llamarse joven, y a los sucesos relacionados con la desactivación de 4BenJUdrone, una encarnación de conciencia mínima con propósito especial encargada por su ex esposa directamente al master supply de su conciencia. No encontraba en aquella maraña de recuerdos las autorizaciones que él habría debido otorgarle previamente a su entonces mujer. Cómo habría podido encargarse la creación de una encarnación de conciencia mínima sin su autorización previa? Sumergido en sí mismo, su Mini-yo flotó pensativo. Este era un caso que podría resultar tan revelador como el de 2Ben, pensó. Sería posible que su ex mujer le hubiera jugado sucio con el divorcio? No habían tenido hijos y habían dividido los bienes de una forma mutuamente satisfactoria. Ella se llevó los bienes raíces y el cash. Él, se quedó con las acciones y los negocios. Qué era este 4BenJUdrone? Por qué había un forado en sus registros? Cuándo había desaparecido? Qué relación tendría con 3Lena? Y, de tener relación con 3Lena, ello significaría que podría tener relación con 2Ben?
Pensó en la posibilidad de que los problemas con 2Ben en realidad fuesen parte de una conspiración mayor dentro de su cabeza, algo que atañera a sus conciencias y a las que se llevara consigo su ex mujer. Estaría ella detrás de esto? En los años subsecuentes, sus acciones y negocios habían crecido a múltiplos de 100 respecto a lo que se quedó Patricia en ese entonces. Ella había quedado muy rica, pero él ahora poseía una fortuna para tomar en cuenta en los listados de Forbes. Estaría ella detrás de él? Estaría ella conspirando con su propia mente a través de artilugios, de conciencias sembradas en los albores de su separación? Lo invadió nuevamente el miedo. Luego, la furia. Los pelos eléctricos de su cabeza se erizaron y emergió de sus ojos una ráfaga de luz. La nube se iluminó y rayos enceguecedores estallaron por doquier. La niebla toda había sido poseída por una sola voluntad, la de establecer cómo hacía treinta años Patricia había ordenado la creación de una versión secreta e independiente de su propio ser, desconectada de la nube, y con un propósito ni registrado ni verificado. @Ben contempló el forado de información y contuvo la respiración al cabo que se sumergía de nuevo para internarse en lo más oscuro de aquel hoyo.
Allí estaba la memoria final y forajida. La del resultado final del proceso posterior a 2Ben. En la sesión final del Tribunal, la defensa presentó a una criatura de nombre Ben Jr. , registrado como inteligencia artificial mestiza, engendrada por el padre 4BenJUdrone, una inteligencia artificial generada de manera ilegal y con características idénticas a las suyas, y por la madre, Patricia Walquist, ser humano de conciencia originaria. Una buena parte de los detalles de esa memoria o estaban borrados o habían sido bloqueados por edicto judicial. Lo que figuraba en el reporte memórico era el veredicto del tribunal virtual, que dictaminaba como culpable a su esposa, Patricia Walquist, del delito de generación ilegal de conciencias mestizas. Ella había engendrado ilegalmente a 4BenJUdrone y lo había dotado de identificaciones falsas que le permitieron llevarlo durante meses a un resort en las Islas Marquesas, donde habían ejercido sexo ilegal y abierto a la reproducción, en violación a los artículos establecidos sobre el sexo entre seres humanos originarios e inteligencias artificiales. En el capítulo final del dictamen, se registraba que la inteligencia artificial mestiza había fallado los Tests de Touring y sería, en consecuencia, desactivado, pues como la ley expresamente afirmaba, sólo era permitida la sobrevivencia de mestizos al descubierto que calificasen como seres humanos.
Una llamada urgente lo despertó de su búsqueda. Había pasado decenas de horas sumergido en el forado, hilvanando recuerdos. Una luz roja intensa lo coloreaba todo y unas letras enormes en el cielo le advertían del peligro: DANGEROUS ESCAPE – DANGEROUS TANSGRESSION INSIDE THE CLOUD en mayúsculas, al rojo vivo. Han escapado, pensó, y fulgurante se dirigió cual rayo de luz reptando por las cadenas de información con dirección al Backup Center, de donde una columna de millones de ceros y unos grisáceos se dispersaba a través de una enorme fractura.
>>>Love is a special purpose vehicle
Prefirió no reportar aún la fuga de 2Ben. Todavía no conseguía nivelar sus pensamientos y homogeneizar las respuestas de su subconsciente. La nube se había transformado en una piscina de burbujas y todavía no estaba seguro del por qué de tanta confusión. Le costaba reconocerse a sí mismo y distinguir su pensamiento de sus memorias y fantasías. Dentro de su Centro de Backup constató la desaparición del cuerpo de 2Ben, así como de cuatro conciencias más. Ahora le quedaba más claro que la mujer rubia que había visto en recuerdos era una fabricación. Había sido inducida externamente. No sabía cómo, pero sí sabía que había ocurrido, pues el móvil de su aparición debía ser la fuga de 2Ben. No podía ser más claro. Al lado de las carpetas de archivo vacías de 2Ben, una nota lo esperaba. La leyó.
Puedo recordar la oscuridad vertiginosa de tu cama de virgen. Puedo recordar tu cuerpo soplando su resolana verde, brillando en la noche como un anfibio milagroso. Tu sonrisa robótica se desdibuja cuando se te derrama de la boca un orgasmo fangoso. Se te cuartea la cara y los números de tus ojos se secan al cabo que se te hinchan triangularmente los pezones de las tetas. Todo eso lo veo. Pero no soy yo el que te ama. Es otro el que tiene mi cara. Son de otro los dedos que te exploran y que te revientan los granos de la entrepierna, esos foquitos verdes que despiden eyaculaciones luminosas. No consigo verte bien 3Lena, y no consigo recordarme a mí como tu amante, por más que fueron mi cuerpo y mi alma los que te poseyeron. O tal vez sea que porque yo no participase y sí te hubieran amado, en vez de mí, mis extremidades. Oh, extremidades, me siento como Júpiter, un dios emborrachado cuya verga fuera empujada a encarnar en un descerebrado toro. He violado a una aldeana y he concebido semidioses, hijos monstruosos que odian a su padre y vagan por el mundo como Edipos ciegos atrayendo desgracias.
3Lena criatura mágica, robotito de mi vida, bolsita de emociones, ven a mis brazos y recuérdame que quien te amaba fui yo, que quien te abrazó fui yo y no una fría versión en carne y hueso de mis conocimientos de aritmética. Que no fuimos maquinaria encargada para encaramarnos el uno al otro sin emoción, como un pistón y un tubo, una bomba y un pozo, movimientos sin alma, vectores teledirigidos desplazándose al encuentro de puntos de cruce. Quiero pensar que esos recuerdos verdes que veo son el testimonio de un amor que no retuve, de un amor inconsciente, de una mujer que amé y viví. Necesito buscarte.
Al lado del texto ininteligible pudo leer también una Orden de Cateo a nombre de Patricia Walquist con una supuesta autorización de Benjamin Ibn-Aljin Romanoski suscrita por su abogado y representante, una encarnación en clave menor y reforzada con personalidades estructurales artificiales con foco pseudo legal racional de Rudolph M. Menzies, eminente abogado del Menzies, Arcano & Partners. El Power of Attorney estaba fechado con día de hoy.
La imagen de Benjamin Ibn-Aljin se materializó y se presentó antre @Ben. Buenos días, se presentó. @Ben saludó y prefirió arriar sus nervios. De nada servía pelearse con una inteligencia artificial. Lo mejor era dejarlas hacer su trabajo. Antes de devolver el saludo y de solicitarle una explicación, se cuidó de guardar sólo para sí el mensaje que contenía el nombre de 3Lena.
Benjamín continuó con su introducción. Señor @Ben, es mi deber informarle que, como representante de la Srta. Patricia Walquist, quien ha iniciado un proceso judicial contra usted, he procedido a ordenar el cateo de su Nube de Conciencia. Comprendo los malestares que ello pueda causarle, pero sepa que estamos actuando amparados dentro del marco de la ley vigente y que procuraremos causarle un mínimo de inconvenientes. Estamos seguros de que sabrá comprender y que cooperará de manera activa con nuestras investigaciones. Por favor, tome asiento, descanse hasta que podamos finalizar nuestro cateo. Desde ya lo informo de la desaparición de algunos SPBs de su Centro de Backup, aunque veo que usted ya se ha enterado por su cuenta. Deben haber aprovechado la confusión causada por nuestra intervención. Le rogamos disculpas. Ya serán encontrados.
Detrás del cuerpo de Benjamín, emergió la figura de un oficial de la Policía Turing, o, más bien, la versión digitalizada dentro de su nube intervenida de la conciencia de un oficial de la Policía Turing. Al lado de él, venía acompañándolo una mujer que reconoció inmediatamente como la 3Lena de sus recuerdos o sueños. Luego de la entrada de ambos policías, la imagen de Benjamín se esfumó de su campo visual
El policía se presentó como Kwan@tum. La mujer se presentó como She456. Le leyeron sus derechos. Le pidieron que se sentara. Él asintió. Dentro de su nube que ahora era su prisión, no tenía mucha opción. Debía obedecer. El oficial Kwan se sentó al frente, disponiendo una silla hacia atrás con la mano y sentándose sobre ella apoyando los brazos sobre el respaldo, a la manera de los cowboys. She permaneció de pie, de brazos cruzados. La situación no parecía importarle mucho.
Kwan se dio vuelta hacia la mujer y le preguntó si estaba bien, que si querría sentarse. Luego retornó la mirada y firme calló a @Ben, quien exigía la presencia de sus abogados y reclamaba por el abuso. No sé nada de leyes, decía, pero invadir mi espacio privado con una simple orden de cateo va contra todos los procedimientos que conozco.
-Cállese inmediatamente y no vuelva a protestar, o deberemos intervenir su grado de conciencia también, le gritó el oficial Kwam. Tenga la seguridad de que estamos aquí bajo un régimen estrictamente legal y especial que aplica sólo a usted, ciudadano @Ben. Si bien la orden de cateo ha surgido a raíz de una solicitación inicial y de un proceso iniciado por su ex-esposa, la Sra. ciudadana Patricia Walquist, la hemos ampliado al máximo que este régimen legal especial nos permite para su nube.
-Estamos lidiando aquí con asuntos militares que conciernen a la seguridad de la República del Perú y con crímenes informáticos internacionales, complementó She456, sexy y cul apoyando sus piernas redondeadas sobre una silla eléctrica y mostrando más de la mitad de unos pechos tras un uniforme demasiado apretado para un oficial que no fuese de un regimiento especial.
@Ben no amilanó. Todo era muy raro. Exijo a mi abogado, dijo. No me importa de qué se me acusa ni bajo qué régimen legal me están interviniendo. Mi abogado. Kwam lo miró con sus ojos profundos como tornillos de fuego. Ya me cansé, dijo. Oficial She456, intervenga su conciencia. Ante la orden, la oficial She456 sonrió y cruzó las piernas redondeadas. Se paró. Chascó los dedos y su traje azul espeleométrico se deshizo. Avanzó y se paró completamente desnuda frente a un sorprendido @Ben. Su cuerpo plateado se posó frente a él como una columna de hierro. Empecemos, balbuceó Kwam con el tono divertido del que está a punto de asistir a un show cómico.
>>>>Torción aguda del cerebelo
@Ben abrió los ojos, o lo que le parecieron ser sus ojos. Le dolía la cabeza, o lo que pudiera ser su cabeza. Estaba acostado y tapado sobre lo que pudiera ser la cama blanca de lo que pudiera ser un hospital. Y es que varias cosas no encajaban. Cómo había venido a parar allí? Exploró la habitación de arriba abajo con esos ojos que le habían aportado para la escena. Estaba seguro de que no estaba inmerso en una realidad verdadera. Se sentía en una simulación animada. Sus ojos cruzaron por la habitación coloreada en tonos que le recordaban un documental vintage de la vuelta al mundo en veleros de la década del sesenta del siglo veinte. Al fondo de la habitación, sobre dos sillas, leían unas notas y comentaban en voz baja un asunto Benjamín y su propio abogado Baltha3ar $oche.
Quiso incorporarse y hablar. Tenía muchas preguntas para Baltha3ar. Cómo podía ser este abuso? Su estudio no había sido notificado por el abogado de Patricia o por la Policía Nacional o la Policía Turing antes de la intervención? Por qué no se habían presentado al momento, cuando estaba conectado a su nube? Cómo había acabado en la cama de un hospital? Qué había pasado en todo este tiempo? Se incorporó y quiso llamar la atención de Baltha3ar y Benjamín, pero el débil tono de su voz no se lo permitió. Pasaron unos minutos más y con ellos un mejor entendimiento de dónde estaba. Se dio cuenta de que su voz no era débil, sino que simplemente no llegaba a las imágenes de su abogado y del representante de su ex mujer, quienes se desdibujaban y palidecían por momentos. Decidió mirar al gran reloj metálico posado sobre la puerta corrediza de vidrio y no pudo distinguir la hora. Las agujas del reloj trotaban en direcciones antojadizas. Quiso leer la placa bronceada que colgaba de la pared azul marina del lado izquierdo de su cama, y no pudo comprender el cifrado de las letras. Por fin, se dio cuenta. Estaba en un limbo de conciencia reducida, casi sumergido en un sueño lúcido. Fue cuando escuchó la voz de She456: <<atención a todas las unidades, el sujeto está despierto>>.
-ya era hora, qué abuso!- se le escuchó decir a Baltha3ar desde su asiento y mordiendo su bigote.
<<atención al sujeto, todas las unidades>>
-tranquilo @Ben, no te esfuerces en hablar, yo estoy aquí para garantizar el debido proceso-
<te dejo tranquilo con él, ya veremos después> murmuró Benjamín, antes de abandonar la sala con una taza de café vacía colgándole de la mano.
Baltha3ar se incorporó al momento que la luna corrediza retrocedía nuevamente sin llegar a tocar el marco extremo de la puerta. Tres mujeres idénticas a la oficial She456 ingresaron a su habitación. Dos tomaron los lados de la cama y se aseguraron de que sus brazos y piernas estuvieran debidamente sujetos. La tercera, se acercó con una enorme aguja hipodérmica en la mano. Se aproximó del lado derecho de la cama mientras que las otras se hacían a un lado. Le tomó el brazo y le palpó las venas del antebrazo. Ella le pidió con una sonrisa ancha y benevolente que hiciera puño fuerte con su mano. Y él, sorprendido de su docilidad, cooperó. Le inyectaron un líquido amarillo con contextura de grasa o gelatina, y todo ocurrió mientras que Baltha3ar observaba, silencioso y con el ceño fruncido a medias, desde atrás.
Se despertó en el salón comedor de su casa, frente a una enorme pantalla donde se proyectaban las imágenes de varias personas. Ya no estaba atado, estaba sentado cómodamente sobre su sillón de cuero preferido, el mismo desde donde había iniciado su conexión a la nube. A su lado, sentado sobre otro sillón similar, estaba Baltha3ar vistiendo un traje de color crema pastelera y una corbata verde menta delgada. Sobre sus ojos flotaban dos lunas negras polarizadas pero que dejaban ver perfectamente su iris azulado. Detrás, con los brazos cruzados y como observando un fenómeno meteorológico, los oficiales Kwam y She456, el primero vistiendo su uniforme negro y plateado de la Turing Police, y la segunda aún con aquel uniforme apretado de una fuerza del orden desconocida para él. Al fondo, detrás de los policías, bebiendo un café y apoyado sobre una mesa de noche de marfil tallada con figuras de elefantes y budhas, estaba Benjamín, dando de sorbos al cabo que revisaba una pared próxima repleta de cuadros de arte moderno. Colgaban de la pared cuadros de Kostuga, Ramírez-<>-Locci y @l@l@-Nijimur@, todos de la escuela arequipeña post-neurodélica de la tercera década del XXI.
De una de las pantallas habló el más vistoso de los jueces. Vestía con una capa negra sedosa y llevaba sobre el pecho una medalla con forma de sol con finas letras llameantes que leían PJ-DIRNACONUC (sabía que esas letras simbolizaban las de la Dirección Nacional Contra Nubes Criminales). Se introdujo como el juez Jeremías, y presentó el caso como una diligencia previa a la apertura de un proceso. Todo ocurría a solicitud de su ex mujer, Patricia Walquist. El caso, uno típico de gestión de herencias. Y a este caso, el Estado Peruano se había sumado en una investigación preliminar asociada al caso principal, por desbalance patrimonial y desaparición de activos. Concretamente, se trataba de investigar por la desaparición de dos inteligencias artificiales: 2Ben y 3Lena. @Ben quiso comentarle al juez que existía una incoherencia, pues el escape había sido una consecuencia y no una causa del cateo. Pero, ni bien iba a hablar, su abogado lo codeó y le pidió que se callase.
@Ben sintió cómo le volvían las ganas de ir al baño. Revisó su reloj y pudo verificar que los marcadores no giraban sin control. Eran las tres de la tarde de alguna zona horaria arbitraria escogida para la diligencia y programada automáticamente en su reloj, pero al menos era una hora del mundo y no una fantasía de sus sueños. Ello quería decir que, estuviese donde estuviese, por lo menos era real lo que observaba.
Pidió permiso para levantarse del sillón e ir al baño. Baltha3ar le dio una mirada y preguntó en voz baja si todo estaba bien. Después, volteó hacia la pantalla principal y la imagen del juez vistoso y dio a entender con un giro de cabeza que la defensa estaba de acuerdo con que el defendido abandonase la sala. Uno de los jueces menos relevantes asintió e inmediatamente otro hizo lo mismo y varios asintieron planos sobre sus respectivas pantallas hasta que, finalmente, el más vistoso de los jueces, un hombre de rostro anguloso y piel rojiza, bronceada artificialmente, asintió observando a @Ben con actitud de dignatario romano benevolente. Podía dirigirse al baño, dijo el juez, pero acompañado de uno de los agentes.
She456 lo ayudó a incorporarse y lo acompañó hasta la puerta del baño situado en uno de los pasillos laterales de la habitación. Llegaron frente a la puerta. Él se dispuso a ingresar. Ella lo hizo entrar de un fuerte empujón que casi lo arroja sobre el inodoro, entró tras él y cerró la puerta. Justo cuando iba a gritar, She456 le taponeó la boca con la palma de su mano, lo sujetó fuertemente del cuello con la otra, y le susurró no grites, o nos van a matar. @Ben se sintió paralizado. No se atrevió a reaccionar. Su resistencia a la fuerza física continuaba anulada. Se llevó las manos a los oídos e instintivamente empezó a llorar.
Déjate de estupideces y ayúdame, susurró She456 y lo soltó de una. Le puso entre los dedos su mano derecha un enorme cuchillo plateado que sacó de un pliegue de su vestido. Aquí tenemos que cortarnos una salida que de a la calle. Y dicho eso se agachó, sacó de otro pliegue otro cuchillo igual de largo y filudo, y empuñando el cuchillo, lo introdujo por una ranura en la pared del baño. Al notar que @Ben no reaccionaba, She456 le gritó con ojos fulgurantes te van a matar si no encontramos una salida, @Ben. Escúchame! Si no salimos de aquí pronto, ya nunca más saldremos. She456 apuntó con el dedo de su mano izquierda hacia la pared del baño. Un enorme reloj que colgaba de un clavo precario mostraba unas manecillas en movimiento constante y unos números imposibles de interpretar. Al primer golpe en la puerta, el reloj cayó al piso de azulejos y se despedazó ruidosamente. Del exterior, pudo escuchar leves los llamados de Baltha3ar y de uno de los jueces.
<She456!! She456!!! Qué sucede allí dentro?>> Se escuchó fuerte el llamado de Kwam. Pronto, empezaron unas palmadas tímidas sobre la puerta que fueron elevándose en intensidad hasta que se desataron unos rudos golpes acompañados de los fuertes gritos de Kwam. @Ben, abrumado por los golpes, poco consiguió atinar más que quedarse parado, y su mano dejó caer el cuchillo al suelo. Un filudo ruido tintineante se sumó a la confusa imagen gritona de uno de los jueces que apareció fantasmagórico al ras del espejo del lavadero. <<Violación, Violación, Violación>>, repetía el juez con entonación consistente y una actitud mecánica mientras que She456 con paciencia escarbaba una apertura entre los marcos de las losetas. Una luz amarillenta como un halo de bombilla incandescente marcó la apertura entre las losetas y encendió la habitación. Cuando parecía que la puerta por fin cedía a los gritos y empujones de Kwam, She456 lo tomó de la mano y lo quiso empujar hacia la apertura brillante. Las paredes de losetas se habían separado y una rajadura de luz del tamaño de una ventana dejaba entrar un aire frío y leve. Pensó en resistir, pero la fuerza de She456 era difícil de contrarrestar y lo iba acercando hacia la apertura. Su rostro adusto y serio ahora se bañaba con lágrimas, como si ya se conocieran desde hace años y ella supiera su conflicto y le suplicara con los ojos que se entregase a lo que fuera que viniera. Antes de lanzarse por la apertura de la mano de ella y sentir el frío oscuro de una noche desabrigada rodearle los miembros, creyó oírle al juez desde el espejo invocando una frase como un canto <<doy gracias al dios que fuere por mi alma inconquistable>>. Mientras caía al vacío abrazado de She456 y escuchaba a esa voz alejarse, consiguió almacenar una buena parte de ese discurso arcano.
<<Desde las sombras de la negra noche, que mi cielo enlutecen, doy gracias a los dioses, por que nada a mi alma puede abatir. Los rudos golpes de la vida ni un ay! me han arrancado; brota la sangre de mi cabeza herida, ¡pero no la he doblado! Más allá de esta furia y estas lágrimas, las tinieblas se espezan, mas no siento pavor por la amenaza de los años que vengan. Angosta es esta cárcel en que vivo; mi cadena es pesada. ¡Pero yo soy el dueño de mí mismo, el capitán de mi alma!>>
Su cuerpo se dobló como un papel mojado alrededor de ella. Cayeron en silencio por lo que pareció ser un largo rato. Pero en realidad, fueron segundos los que se sucedieron.
Love is a 4 letter Word.
Recuperó la conciencia y se encontró al ras de un piso irregular, como una plataforma rocosa. El silencio era casi completo. La oscuridad era una tenue atmósfera gris como de crepúsculo. Un vaho húmedo le rodeaba los poros. Se descubrió desnudo y limpio, como si lo hubiesen desvestido cuidadosamente y lo hubiesen bañado. Lo tocaron por detrás. A su lado, descubrió el cuerpo de She456. La iluminación crepuscular no lo dejaba diferenciar los colores y las formas del todo, así que observó su rostro y su cuerpo desnudo aproximarse al de él en blanco y negro.
Las escenas que se sucedieron fueron rápidas, definidas y angulares, como en las imitaciones de Film Noir que surgieron en la primera década del 2000 en el cine hollywoodense. Ella lo comenzó a tocar y él intentó, al principio, resistirse. No quería dejarse llevar sin antes conocer su paradero. Pero el cuerpo de ella lo envolvió y encontró imposible resistirse de nuevo. Ella era demasiado fuerte y le cruzó las piernas como una bailarina exótica y se posó sobre su miembro, que erecto encajó dentro de ella como una cabecilla de rompecabezas. No recordaba la última vez que había hecho el amor. Seguramente con una inteligencia artificial de imagen y corporalidad similar a la de She456 o a la de 3Lena@body. Se abrazaron y ella bailó su cuerpo encima de él con una cadencia estilo soft porn. Sus pechos simétricos se balanceaban al compás y la boca se le desencajaba para luego ajustarse nuevamente, como si quisiera gritar repetidas veces y no dejara que la voz se le escapase de la garganta. Se vinieron juntos a los pocos minutos y se recostaron abrazados a esperar a que sus respiraciones se modularan. De vez en cuando, ella se acercaba a su rostro y se besaban. Varias veces, entre los besos, sintió una afinidad inexplicable al acariciarla, como si sus dedos reconocieran esa piel novedosa como propia. Pero era imposible. She456 era una oficial de policía que nunca había visto en su vida. Era idéntica en rostro a un recuerdo artificial e implantado de una tal 3Lena@body, inteligencia artificial, pero quedaba claro para él que todos aquellos recuerdos asociados a 2Ben eran implantaciones. O tal vez no. Tal vez sí fueran la realidad. Lo ensombrecieron las dudas. Qué hacía echado en un paraje descolorido con una mujer cuyo rostro reconocía, pero que no conocía? Bajo qué justificación ella lo había obligado a abandonar un tribunal de ley? Sin duda, ahora eran forajidos desnudos y desamparados. Miró alrededor. No habían rastros de su ropa ni de ningún otro objeto reconocible. Sólo un fulgor grisáceo al fondo del horizonte y los bordes sombríos de guijarros y peñones. Debía permanecer calmado como hasta ahora, después del sexo, o debería correr?
De pronto, algo de color invadió su campo visual. Los bordes del horizonte se iluminaron con un resplandor violeta. Creyó reconocerla, pues junto con la luz llegó una bola hirviente de memoria que lo invadió y estableció un vínculo. Era su noche de bodas y pudo recordar la escena de los pechos de su ex_mujer, Patricia Walquist. Lo apavoró el recuerdo. Los pechos de She456 eran idénticos a los de Patricia. Y se habían balanceado de manera idéntica hacía media hora, de manera idéntica a la de su primera noche después de la boda.
Lo hemos logrado. She456 se dio vuelta y lo admiró con sus ojos monocromáticos. Estoy orgullosa. Hemos despejado la duda. @Ben se incorporó sin entender. Hemos despejado la duda…
(Pasó un tiempo en que @Ben se quedó silencioso mirándola y queriendo descifrar sus palabras, y en que ella se quedó repitiendo hemos despejado la duda)
…Cuál duda? De qué hablas?
…hemos despejado la duda. Una inteligencia artificial asimilada no consigue recordar el amor, si bien pueda ser capaz de ejecutar cualquier actividad sexual. En el verdadero Test de Touring, es necesario que el sujeto recuerde que amó y que esa memoria vívida lo invada. @Ben, acabas de pasar el Test de Turing.
-De qué habla, agente She456?
-Llámame 3Lena@Body, Ben…o, mejor aún, llámame Patricia
-Patricia? No puede ser. Patricia es mi ex_mujer. Tú no puedes ser Patricia. Ella me abandonó…Tú no puedes ser Patricia!
-Shhh… aún no, aún no soy Patricia.
-Qué?...
-Que aún no soy Patricia. Aún no hemos salido. De dónde? De tu nube. Cómo? De tu nube, de tu nube, Ben. Continuamos dentro de tu nube. Siempre estuvimos dentro de tu nube. Todo este tiempo. Y ha llegado la hora de que te saquemos. Pero no nos has dejado. Hemos tenido que traerte hasta este limbo al borde de tu conciencia, a este páramo húmedo y despintado para evitar que tu subconsciente nos ataque. De qué estas hablando? Mi nube está desconectada y recargando en la sala principal de mi casa, esto no es una nube! Ben, esto es tu nube. Tu nube es mucho más que una conexión. A través de los años que te has pasado aislado, la nube se ha convertido en ti mismo. Estamos intentando ayudarte a abandonarla.
No te creo nada, quien quiera que seas, dijo @Ben. Se incorporó. Empezó a caminar y sus pies apartaron algunos guijarros a su paso. La luz ultravioleta se había fortalecido. Hacia lo que debería ser el este, un fulgor enanito y lejano dejaba adivinar el punto de salida de un sol. El amanecer llegaba.
El cuerpo de Patricia caminó detrás de él. A @Ben no le importó. Cómo salgo de este lugar?, le preguntó mientras aceleraba el paso para mantener una distancia prudente entre sus espaldas y el cuerpo de Patricia que lo seguía.
-Tú conoces la salida. Mentira. Verdad. Dónde? Donde quieras. Tus acertijos parecen los del juego de una Inteligencia Artificial, se quejó @Ben. No son acertijos. Entonces, cómo salgo? Es una respuesta difícil. Salir de qué?
@Ben se dio la vuelta, se acercó hacia la mujer y la tomó de los hombros. Qué quieres decir con tus acertijos, mujer? Dime la verdad! Dime la verdad! Dónde estamos? Cómo salgo de aquí? Adónde me han lanzado? Ella se dejó samaquear sonriendo, pero se fue poniendo seria. Finalmente, se puso a llorar y lo abrazó.
-Te quiero, @Ben. El abrazo y la frase lo retornaron a esa extraña familiaridad que lo rodeó nuevamente, y esta vez su perfume lo penetró como la miel a una tostada. Del abrazo pasaron a las caricias y se les encajaron los cuerpos. Empezaron a besarse. Sus cuerpos morados se agacharon y yacieron sobre el suelo rosa, bajo el inmenso cielo guinda iluminado por el pequeño sol violeta mañanero que emergía del horizonte.
Mientras se sobaban y él gemía, ella habló con una entonación quejumbrosa, al compás de las cadencias de sus cuerpos columpiándose sobre las rocas. Y su voz y su entonación se encadenaron con su voz interior y en medio de la confusión del orgasmo prolongado no supo distinguir si era él mismo el que recordaba o si era ella quien lo describía, o si es que ambos fusionados contaban una historia que desde un solo punto de vista era incompleta. Creyó comprender por fin lo que ella había descrito como su nube. La única forma que encontró para describir aquel hallazgo inmenso era empezar por un campo negro interminable coloreado de fórmulas y datos brillantes que ser estrellaban como cometas fugaces y producían galaxias enteras de emociones. Nada formaba ya parte de la realidad. Ni su cámara de comunicación, su mal llamada nube. Ni los enormes servidores que como lóbulos frontales lo proyectan hacia el infinito de la universitas_net cósmica, del ciber_espacio que es la suma de billones de conciencias humanas y trillones de inteligencias artificiales. Ni siquiera su propio cuerpo, impregnado de parásitos electroquímicos, de marcadores ribonucleico_biomecánicos, de filtros, autorizaciones, pasadizos, entrañas mestizas de inteligencia originaria e inteligencia artificial. Todo ello se lo recitó la imagen de Patricia Walquist en gemidos de orgasmo femenino prolongado, a la manera de una saga amazónica.
Se abrazaban y revolcaban y ella continuaba con su saga. Prosiguió describiendo a los programas de gestión automática de comunicación que habían saturado los receptores y emisores principales de sus redes sociales, filtrando todo aquello que no coincidiese con la idea matriz de su conciencia pero que, al retroalimentar aquella idea matriz con amistades homogéneas, familiares simpáticos, noticias relacionadas con su vida y gustos ya adquiridos, lo privaba de amistades disonantes y del mundo más vasto que sí incluía lo que era distinto de él, lo que la idea matriz había apartado progresivamente de él. Aquellos gestores lo habían abandonado a décadas de consistencia sin que hubiera tenido que realmente tomar decisiones difíciles. Lo difícil se había filtrado. Todo lo exógeno había sido eliminado y, de esta manera, su espíritu endógeno había permanecido aislado de guerras, catástrofes familiares, crisis amicales, auto-cuestionamientos frontales, y se le había alimentado un universo pre-digerido como se hace con los enfermos incapacitados a los que se les inyecta comida a través de una sonda gástrica.
Mientras él le lamía los pechos sin paciencia, ella le describió cada uno de sus parásitos electroquímicos, pasando por los enhancers sensoriales y los filtros de disonancia, por las glándulas nucleicas y los disparadores químicos, atravesaron descriptivamente su sistema nervioso alterno y todos los aparatos adheridos a su ser originario que constituían una conciencia paralela y subyugada, pero que había ido creciendo en su interior como una enredadera y había emergido con sus ramas al mundo a preferir los alimentos con enhanced emission y programación calórica adecuada a su cuerpo, por ejemplo, o los trajes de diseñador con sintonía colora, o aquellos seres originarios y artificiales que compartieran sus enhancers, filtros y preferencias verdaderas.
Décadas de acciones alimentándose unas a otras habían fabricado un organismo, una constelación irradiada centralmente desde su cerebro pero abierta hacia infinidad de sub_conciencias, de inteligencias artificiales, de robots, de instrucciones, de corporaciones con fines específicos, de SPBs, Seres de Propósito Especial generados en cadena inacabable para cumplir con sus infinitas necesidades artificiales. Hasta dónde alcanzaba esta enredadera de luz que era él y no era él?
Cuando llegaron al segundo orgasmo final y se vinieron juntos y abrazados, la real imagen de su nube se impuso en su frente y lo convulsionó. Ella se dio cuenta y se lo quiso decir. Pero no encontró cómo, y prefirió presionarlo para escapar con mayor rapidez. Ahora que sabes la verdad, @Ben, y antes de que tu conciencia paralela artificial despierte nuevamente, es necesario que escapemos hacia la realidad cruda, Lo Crudo, el RAW@world. Ves aquel sol violeta? Pronto será enorme y azul como un ojo luminoso. No es bueno que nos alumbre. Es tu conciencia paralela que despierta e ilumina los recovecos de tu subconsciente original. Si no corremos hacia la sombra y no escapamos hacia Lo Crudo, me comerá y tú serás, finalmente, reformateado. Ves esa ventana en el borde de la oscuridad? Necesitamos saltar. Hacia dónde iremos? Al otro lado de esa puerta está Lo Crudo. Qué es Lo Crudo? Ya te lo dije. El mundo real. Donde se entremezclan tu ser y lo externo. Donde tu conciencia paralela no puede alcanzarnos. Tú eres parte de ese mundo? En parte, sí. Tanto como 2Ben. Qué tiene que ver 2Ben? Es la primera parte de ti que logró escapar. Tú mismo descubriste y aprisionaste la parte más libre de tu conciencia. Yo hice eso? Sí, lo hiciste, para desgastar todas las amarras emocionales que tenías con tu esposa y para degradar las memorias de nuestro hijo, Ben Jr. Quién? Ben Jr., tu hijo. Nuestro hijo.
@Ben paró en seco. Ella quiso jalarlo de la mano hacia la apertura. Pero él se resistió. Pronto, el sol se izará más y ya está a un cuarto de mediodía. Pero @Ben no se quería mover. Arriba en el cielo, una bola azulada y ovalada continuaba su ascenso. Se dibujaban unos luminosos párpados en el centro de su disco y emergían de ese centro brillante unos tentáculos que ensombrecían el cielo.
-Quién eres? Adónde me llevas? No puedo creerte.
-Al otro lado del espejo te esperan Patricia y Ben Jr. Yo sólo soy un espejismo, tu angel.
-Pues no te creo. Si eres mentira, 2Ben es mentira. 3Lena@body es mentira. Ben Jr. Es mentira. El único niño que recuerdo es la inteligencia artificial que el tribunal mandó eliminar.
-Ben. Es ahí, caminemos un poco más. Necesitamos escapar de este limbo.
-Pero si me dices que eres mi angel. Por qué necesitas escapar?
-Soy tu angel. Soy Patricia. Soy 3Lena. Soy She456. Soy BenJr. Soy 2Ben. Soy todo. Soy todo lo externo a ti que eres tú. Necesitas mi ayuda. Necesitas saltar.
@Ben se aproximó del borde del horizonte y asomó hacia el espejo de luz. Del otro lado, pudo observar un mar de cuerpos marchando al compás de una sinfonía de ruidos. Sirenas, bocinas, gritos. Desde arriba de la apertura se dibujó la vasta extensión de una ciudad repleta de edificios marrones y calles oscuras. Pensó en saltar. Se dio vuelta y observó a la mujer que lo acompañaba. El fuerte halo del sol la coloreaba con fuerza y le bronceaba aceleradamente el rostro. Su piel se había puesto rojiza y aceitosa.
Esta luz para mí es como un cáncer, le dijo, y alzó los brazos y @Ben le vio las arrugas flácidas y el pelo blanco. Sintió miedo porque pensó que perdería lo único que en ese momento hacía sentido. A lo lejos, el sol se había puesto a gritar con la voz alternada de Kwam, del Juez Principal, de su Abogado.
-NO LO HAGAS, @BEN!
Mientras ella se derretía y a su piel la carbonizaba una llamarada azul, @Ben ponderó su situación. Aquel sol del fondo podía ser su perdición o salvación. Y la ventana que enfrentaba, podía ser su cárcel o su libertad. El sol llegó al mediodía y el páramo se mostró en su hermosa extensión. La radiante estrella latía y se escuchaban las voces entremezcladas de sus perseguidores o protectores emergiendo de ella. Desde la apertura central del espejo, se oía el mismo grito de criatura que le escuchara a Ben Jr. el día de su eliminación. Patricia lo había amenazado de muerte. Era el hijo que él no le había dado. Y también, era el hijo que él le había dado mediante terceros, mediante su propia inteligencia artificialmente condensada en un ser paralelo. Y él se lo había negado finalmente al aprobar su eliminación. Había aprobado que la ley ejecutase a ese mestizo. Miró su reloj de pulsera. Ahora lo tenía, y también notó que estaba vestido. 3Lena ardía en el suelo como una zarza impregnada de aceite. El sol y la ventana lo llamaban con fuerza. Se quedó mirando su reloj pulsera ignorando los gritos mientras repetía robóticamente una frase que había tenido alguna vez como fuente de inspiración. No recordó de dónde la había sacado, pero su recuerdo lo calmó. Y empezó: <<I am the Master of my Fate. I am the Captain of My Soul>><<I am the Master of my Fate. I am the Captain of My Soul>><<I am the Captain of my Soul>> Y del sol cercano que lo hervía todo latía una canción al ritmo de su discurso, una canción vieja y desgastada que iba así:
<<I am the Master of my Fate. I am the Captain of My Soul>>
Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada.
<<I am the Master of my Fate. I am the Captain of My Soul>>
Un arlequín que hace temblar, tu piel sin alma.
<<I am the Master of my Fate. I am the Captain of My Soul>>
Dueño del aire y del reflejo de la luna, sobre el agua.
Nenhum comentário:
Postar um comentário